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CASAS ABIERTAS PARA ALOJAR A PERSONAS EN SITUACIÓN DE VIOLENCIA DE GÉNERO

PROBLEMA
Las situaciones de violencia familiar y por motivos de género han consolidado relaciones sociales en que la desigualdad entre mujeres, varones y LGBTIQ+ es presentada como natural y sostenida por diferentes entramados institucionales. La salida de las situaciones de violencia por motivos de género no puede entenderse como una tarea individual, sino que debe pensarse sobre la certeza de la
responsabilidad social y estatal por reconocer, erradicar y reparar los estragos que esta problemática genera en las condiciones subjetivas y materiales de vida de mujeres y LGBTIQ+ y sus entornos familiares.

“La construcción de las políticas públicas no sólo deberá tender a subsanar los daños ocasionados a quienes padecen -en algunos casos de modo irreparable- estas situaciones, sino que deberá constituirse en acciones en términos de promoción de
vínculos saludables, democráticos y tendientes a deconstruir posiciones sostenidas en un modelo patriarcal, desde los diferentes sectores de la sociedad y de las personas en su singularidad.”(Anexo 1, decreto provincial 997/2020)


La normativa vigente, tanto a nivel de acuerdos internacionales como legislación nacional y provincial, advierte sobre la importancia de generar procesos de visibilización de las desigualdades y violencias por motivo de género, como de la necesidad de una intervención estatal sobre la materia con el objetivo de prevenir, sancionar y erradicar las relaciones sociales y los entramados institucionales/normativos que las sostienen. 

OBJETIVOS
Las CASAS ABIERTAS  se proponen aportar a la construcción de un plan de vida, desde la toma de conciencia y reconocimiento acerca de los derechos de las mujeres y LGBTIQ+, y la posibilidad de avanzar en el logro de autonomía personal, para el desarrollo de un proyecto de vida libre de violencias

PROPUESTA
Las casas comunitarias están destinadas a personas que están en situación de violencias pero sin configurar riesgo de vida, y que requieren que el Estado les garantice tener un espacio donde vivir mientras reconstruyen su autonomía. 

Son lugares donde se podrán generar estrategias de contención, acompañamiento y proyección de inclusión en espacios de trabajo, salud, terminalidad educativa,
actividades recreativas, deportivas y culturales en articulación con organismos estatales y de la sociedad civil. 
El tiempo de estadía se evaluará en cada caso y podrá ser hasta de 12 meses.

Periodo en el cual se trabajará con plena participación de las personas en la construcción de un plan de acción y una proyección de vida para sí y con la inclusión de sus hijos/as/es si correspondiera.