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Casas de Tŕansito para Personas en situación de calle

PROBLEMA
La existencia de personas en situación de calle y en riesgo de situación de calle constituye un problema social que se da principalmente, pero no de forma exclusiva, en  las grandes ciudades. Estas situaciones, asociadas en lo inmediato con la falta de vivienda,  responden a múltiples causas y presentan diferentes realidades: económicas, laborales,  migratorias, vinculares, familiares, de salud, subjetivas, institucionales, entre otras. La  vulnerabilidad social extrema de este sector de la población y la heterogeneidad de sus  componentes: familias, varones y mujeres solas, mujeres con hijos/as, niños, niñas y  adolescentes, personas trans/travestis, disidencias no binarias, adultos/as mayores, etc.-,  requiere de políticas públicas específicas que se enfoquen desde una mirada integral de  la problemática que satisfaga primero las necesidades más inmediatas para alcanzar, a  largo plazo, la real superación de la problemática. 


Desde esta concepción, al momento de elaborar e implementar políticas públicas  se debe contemplar la especificidad de la problemática. En primer lugar, más allá  del déficit de vivienda y trabajo, acumulan otro conjunto de vulnerabilidades  psicosociales entre los que se incluyen: debilitamiento de la red sociofamiliar de apoyo,  aislamiento social, padecimientos físicos y de salud mental, exposición a violencias, así como dificultades en el acceso a derechos sociales, culturales y políticos. La calle no es  solo el lugar donde se duerme sino un escenario de vivencia y supervivencia en un  continuo proceso de posesión/desposesión material y simbólica.


Por otro lado, debe contemplarse la situación actual de emergencia frente a la pandemia del COVID19 y las medidas sanitarias y de cuidado reglamentadas por el  Ministerio de Salud de la Nación: las personas en situación de calle no pueden cumplir  con las medidas básicas de cuidado, sencillamente porque no tienen garantizados sus  derechos básicos; tampoco pueden cumplir con el aislamiento ni distanciamiento óptimo.  Pero además, las personas en situación de calle se encuentran en un riesgo de salud aún  mayor, por sus condiciones de vida y de salud previas (problemas respiratorios, edad  avanzada en algunos casos, diabetes,
exposición al frío, mala alimentación, salud mental  afectada, etc).  

  1. Personas en situación de calle son quienes, sin distinción de ninguna clase, sea por
    su  condición social, género, edad, origen étnico, nacionalidad, situación migratoria,
    religión,  estado de salud o cualquier otra, habiten en la calle o en espacios públicos
    en forma  transitoria o permanente, utilicen o no servicios socio-asistenciales o de
    alojamiento  nocturno, públicos o privados. 
  2. Personas en riesgo a la situación de calle son quienes, sin distinción de ninguna
    clase,  sea por su condición social, género, edad, origen étnico, nacionalidad,
    situación  migratoria, religión, estado de salud o cualquier otra, estén en alguna de las
    siguientes  situaciones:

    OBJETIVOS
    Generar casas transitorias para personas en situación de calle, durante un tiempo determinado, en el cual se trabajará con cada persona como sujeto de derecho.
    Tendiendo a fortalecer redes que garanticen plenamente el acceso a Derechos básicos, cómo así redes vinculares y comunitarias que permitan sostener un proyecto de vida.

    PROPUESTA
    Las casas de tránsito están destinadas a personas que están en situación de calle y que requieren que el Estado les garantice tener un espacio donde pasar la noche y acceder a derechos básicos cómo identidad, alimentación, salud, higiene. La casa como espacio de referencia donde haya propuestas educativas, recreativas.
    Durante el período en la casa de tránsito se trabajará sobre el acceso al trabajo; articulando con programas preexistentes, la vinculación a cooperativas y fortalecimiento de productivos.